Hábitos que alejan a la gente

La gente se da cuenta cuando alguien es falso. No hay nada de malo en tener una opinión o perspectiva que no vaya con la mayoría de las personas. No tienes por qué fingir que piensas como los demás sólo para encajar en un grupo. Es mejor ser amable, pero honesto, que pretender. La mayoría de las personas que no son sinceras suelen serlo porque son inseguras o son condescendientes. Lo cierto es que la mayoría de las personas disfrutan de un desacuerdo saludable para conocer otras perspectivas u opiniones. No tienes que ser grosero al momento de mostrar tus ideas, pero no está mal ser sincero al mostrar tu punto de vista. Una gran manera para empezar a superar este hábito, si aún temes mostrar tu perspectiva, es simplemente no ofrecer tu opinión. Puedes empezar usando frases neutrales como “Eso es interesante” y dejarlo ahí hasta que tengas la suficiente autoconfianza para ser auténtico. Lo más importantes es dejar de fingir que estás de acuerdo con algo o decir sí a cosas que realmente no quieres hacer. Atrévete a ser tú mismo.