Aprendiendo a trabajar en equipo

El Trabajo en equipo es el elemento clave para el desarrollo profesional y personal y contribuye significativamente en el logro de los objetivos tanto personales como de la empresa. Esto tiene un impacto positivo al enfocar los esfuerzos colectivos hacia una sola dirección, no sólo se trata de obtener tiempos más cortos en los procesos realizados, sino también obtener resultados de mayor calidad con las metas trazadas, lo que se traduce en un beneficio cualitativo y cuantitativo fruto de un trabajo bien dirigido.

Qué tan adicto eres al trabajo

Tener empleo se considera una situación privilegiada y por lo tanto dar todo tu tiempo a la empresa te garantiza mayores probabilidades de conservarlo, y es a partir de esto que se considera que es correcto quedarte después de la hora de salida para poder mandar mensajes, hacer llamadas para algo urgente o que se haga algo importante para el día siguiente.

Crea un equipo de trabajo más fuerte

Fijar objetivos a corto y largo plazo debe ser la base de las tareas que se propongan cada día. Aunque se recomienda que las metas sean retadoras, también deben ser realistas para que los empleados no sientan que están trabajando por una causa perdida. Poner fechas puede ayudar a completar un trabajo con éxito. Una meta debe ser específica y verificable, ya que la ambigüedad no favorece el logro de los resultados.

Aprende a tener una la mentalidad empresarial

Tener una buena idea es tan solo el comienzo. El verdadero reto para escalar consiste en poder llevarla a la práctica efectivamente, sin olvidar que las habilidades que se requieren para este proceso son completamente distintas, por lo que puede que como fundador tus habilidades se queden cortas. Debes mantenerte enfocado en lo que funciona y deja de lado aquello que no funciona, si innovas continuamente y pule tus procesos, entonces estarás convirtiéndote en empresario, creando más empleos, generando más ingresos y logrando un impacto más positivo con tus clientes y con el público al que te diriges.

Hábitos que alejan a la gente

La gente se da cuenta cuando alguien es falso. No hay nada de malo en tener una opinión o perspectiva que no vaya con la mayoría de las personas. No tienes por qué fingir que piensas como los demás sólo para encajar en un grupo. Es mejor ser amable, pero honesto, que pretender. La mayoría de las personas que no son sinceras suelen serlo porque son inseguras o son condescendientes. Lo cierto es que la mayoría de las personas disfrutan de un desacuerdo saludable para conocer otras perspectivas u opiniones. No tienes que ser grosero al momento de mostrar tus ideas, pero no está mal ser sincero al mostrar tu punto de vista. Una gran manera para empezar a superar este hábito, si aún temes mostrar tu perspectiva, es simplemente no ofrecer tu opinión. Puedes empezar usando frases neutrales como “Eso es interesante” y dejarlo ahí hasta que tengas la suficiente autoconfianza para ser auténtico. Lo más importantes es dejar de fingir que estás de acuerdo con algo o decir sí a cosas que realmente no quieres hacer. Atrévete a ser tú mismo.

La imagen de tu empresa, es lo más importante

Adquiere vehículos que permitan un branding sencillo. Es decir, que el costo por colocar tu logo e información de contacto que no requiera de un especialista. Lo ideal es invertir en un transporte color blanco que permita el brandeo fácilmente sin importar la gama de colores que utilices en tu logotipo. Instaura una cultura de limpieza y respeto en las personas encargadas de operar tus vehículos. Si van tirando basura en la calle o violan el reglamento de tránsito, ingresar en sentido contrario o conducen sin cuidado, no solo atentan contra la limpieza o tranquilidad de los demás, también generan una mala experiencia con tu marca, restándole puntos a tu imagen. Mejora tus tiempos. Aunque parezca un detalle menor, si tienes que repartir mercancía necesitas un transporte que facilite la descarga de productos. Así proyectas eficiencia y buen manejo de tus recursos.